Tengo que confesar que me cuesta madrugar, realmente me cuesta, pero mis obligaciones de madre hacen que madrugue, y realmente no me pesa, valoro mucho el comenzar el día con mi hijo y el mate al desayuno. Y son esas obligaciones de madrugar las que me regalan a diario la posibilidad de comenzar el día con imágnes tan maravillosas como esta del amanecer en el Paraná.
Con la primeras luces
Tengo que confesar que me cuesta madrugar, realmente me cuesta, pero mis obligaciones de madre hacen que madrugue, y realmente no me pesa, valoro mucho el comenzar el día con mi hijo y el mate al desayuno. Y son esas obligaciones de madrugar las que me regalan a diario la posibilidad de comenzar el día con imágnes tan maravillosas como esta del amanecer en el Paraná.
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Preciosa foto Mariana, y felices comienzos de dia :)
ResponderEliminarun beso!
Divina la foto! Madrugar tiene su recompensa en este caso...
ResponderEliminarSaluditos!
Madrugones como este son de agradecer .muy bonito.
ResponderEliminarSaludos.
Un verdadero poema; por el color, el motivo, el contraste. Es un recreo visual. Me encanta.
ResponderEliminarWow, que colores tan bonitos. A mi me encata madrugar, para así aprovechar al máximo el día. Saludos.
ResponderEliminar.. bellísima luz después de tu desayuno.. preciosa vista la que nos regalas..
ResponderEliminar.. besos, Mariana, desde mis colinas solitarias..
Fantastico o teu olhar! Poesia do poente! Abraço
ResponderEliminar¡Madre mía! qué belleza de lugar... Si yo pudiera contemplar alguna vez algo así desde mi casa...
ResponderEliminarUn beso, cielo.
Natacha.
¡Qué hermosa foto!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarDurante mucho tiempo anduve sin considerar a la mañana, pero ahora la valoro mucho, los primeros sonidos, las primeras luces
Me gustó mucho tu blog, tanto que me he hecho tu seguidor así seguimos en contacto
Besos
Luis